Eco-Design & Eco-Roof
- Eco-Hotel-La Nuit-Colombia

- 23 abr
- 3 Min. de lectura
Un oficio - o arte - colombiano mal conocido.
En el año 2015, cuando empezamos, a pensar en el diseño del Ecohotel LA NUIT, los techos fueron sin duda el punto más difícil de resolver. La investigación sobre los materiales disponibles no arrojó nada muy satisfactorio desde un punto de vista estético. Cumplían con lo económico y lo funcional pero ninguno con el diseño. Sin embargo, no nos resolvimos a dañar el resto de la idea por una cuestión de dinero o de practicidad.

Hasta que un día, en una de las numerosas conversaciones acerca del proyecto con conocidos o amigos, uno de ellos me comentó de una maloca que había mandado a techar en su casa de la costa. Me habló de unos artesanos cordobeses que vinieron a su casa y me enseñó unas fotos del techo de palma. Fue amor a primera vista por esas bellas melenas doradas y la decisión se impuso de sí misma.
Un patrimonio cultural olvidado.
No es raro cruzarse con techos de palma en el campo, es especial en el norte del país, los bordes de mar o regiones amazónicas. Son parte del entorno y los vemos sin preguntarnos sobre el extraordinario oficio y tradición cultural que se ocultan detrás de este paisaje común en Colombia. Después de la experiencia que tuvimos aquí, me atrevería a decir que debería ser parte del patrimonio cultural de Colombia.
Convivimos 6 meses con artesanos especializados, siguiendo el proceso de construcción desde el esqueleto de madera hasta del cubrimiento hoja por hoja, de abajo por arriba. La poca sofisticación de las herramientas es pura poesía e ingeniosidad: Sillas de dos tablas con varillas para sentarse en el techo sin aplastar las hojas, la "Guillotine" improvisada con un machete para cortar la cola de cada hoja a la misma altura y lograr una trama interna con un alineamiento perfecto.

Hay palma y palma.
Repelentes
Esos techos están hechos con "palma amarga", así llamada en Planeta Rica (Córdoba), el sitio de donde proviene. Este no es el nombre científico por supuesto pero señala una característica esencial: Repele a cualquier insecto o "inquilino clandestino" que suelen invadir los techos hechos con otra calidad de palma.
Impermeables
El tamaño de la Palma Amarga es otra ventaja, son muy largas. Al instalarlas las unas sobre las otras en un ingenioso proceso de solapamiento y sin necesidad de otros materiales, llegan a forma una capa uniforma de 40 cm de espesor que protege de las aguas de lluvia sin falla. No hay gotas ni tormenta suficientemente fuertes para cruzar esa coraza natural.
Resistencia
Además de su tamaño son también extremadamente resistentes y este tipo de techo aguanta más de 20 años. Después de este plazo, tampoco se trata de cambiarlas todas, sólo en los puntos en que sea necesario. Y poner parches es un proceso de mantenimiento sencillo.
Temperatura
El material de esos techos y el ancho mencionado anteriormente, acta como regulador térmico creando una barrera. Por ser materiales de baja conductividad mantienen un ambiente fresco en verano o cálido en invierno.
Altura
Como cualquier oficio consolidado con base en pruebas y errores, descubrí que este sigue unas reglas que en nuestros caso, favorece la estética y comodidad final. Siempre son muy altos y empinados. Eso responde a la necesidad de evacuar las aguas de lluvia rápidamente y permitir que la humedad no se acumule. Pero lo más interesante son sus efectos colaterales. Parecen majestuosas naves en la mitad de cualquier entorno natural y por dentro, la sensación de espacio se multiplica.
Les invitamos a leer "π o el misterio de la malicia indígena" para entender mejor el valor de los artesanos que de generaciones en generaciones, aseguran la perennidad de este patrimonio invaluable cultural.
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